Me flipa la psicología y me flipa el ser humano

Por eso estoy aquí

Me llamo Ana, y entre otras cosas, soy psicóloga. La mayor parte de mi vida me he sentido excluida, y miraba al mundo desde mi ventana. Era la rara y la exagerada. Intenté amoldarme a lo que se me pedía para pertenecer, pero sólo conseguí una profunda tristeza. Estaba renunciando a mi autenticidad. Me había desconectado de mí misma, y por tanto del mundo. Así que tuve que reiniciarme. Destapé mi miedo, y lo transcendí. Mi deseo era descubrir qué había detrás, y estaba yo. En ese momento, decidí que ayudar a otras personas a realizar este camino sería mi vocación.

Por eso me hice psicóloga (CV18282)

Estudié psicología mientras trabajaba en una farmacia situada en la puerta de urgencias de un hospital. Allí seguí aprendiendo sobre el sufrimiento y sus consecuencias, y podría decirse que es donde realicé mis primeras prácticas como psicóloga.

Una verdad esperanzadora es que las personas se orientan naturalmente hacia su crecimiento y, generalmente, tienen necesidades y deseos saludables. Y son la restricción, el rechazo y la negación de estos impulsos lo que crea malestar y dolor. Que te sientas mal no significa que seas defectuoso, sino que estás sufriendo porque te duele. Si consigues reconectar con tu autenticidad, podrás tomar decisiones desde tu propia identidad y no desde el síntoma. Podrás asumir un lugar de autoridad y acción en tu propia vida.

¿Qué haré yo?

Te escucharé, sostendré, y me meteré contigo en el fango. Te ayudaré a encontrar el modo de reconectar con tu esencia, y de sentirte auténticamente tú. Te ofrezco un lugar seguro donde procesar experiencias emocionales bloqueadas, y construirles un nuevo significado.

La vida está en cada cosa, en cada detalle, no hay nada inventado y hay que explorarlo. Estudié psicología para averiguar lo mínimo, y como lo más pequeño determina lo grande. Ahora te invito a que lo hagamos juntos.

Todo cambio empieza escuchándote